PAUL VERLAINE
En el Balcón
En el balcón las amigas miraban ambas como huían las golondrinas
Una pálida sus cabellos negros como el azabache, la otra rubia
Y sonrosada, su vestido ligero, pálido de desgastado amarillo
Vagamente serpenteaban las nubes en el cielo
Y todos los días, ambas con languideces de asfódelos
Mientras que al cielo se le ensamblaba la luna suave y redonda
Saboreaban a grandes bocanadas la emoción profunda
De la tarde y la felicidad triste de los corazones fieles
Tales sus acuciantes brazos, húmedos, sus talles flexibles
Extraña pareja que arranca la piedad de otras parejas
De tal modo en el balcón soñaban las jóvenes mujeres
Tras ellas al fondo de la habitación rica y sombría
Enfática como un trono de melodramas
Y llena de perfumes la cama vencida se abría entre las sombras
sábado, 25 de agosto de 2007
lunes, 13 de agosto de 2007

VIRGEN LOCA(fragmento)
Soy esclava del Esposo infernal, aquel que perdió a las vírgenes locas.
Es ciertamente tal demonio. No es un espectro, no es un fantasma.
Pero a mí que he perdido la cordura, que estoy condenada y muerta
para el mundo, -¡no se me matará! ¡Como describiroslo!
Ni siquiera sé hablar. Estoy de luto, lloro, tengo miedo.
¡Un poco de frescor, Señor, si lo queréis por favor!
Soy viuda... -Era viuda... - pero sí, en otro tiempo, he sido muy seria,
¡ y no he nacido para convertirme en esqueleto!... -Él era casi un niño...
Sus misteriosas delicadezas me habían seducido. Olvidé todo mi deber
humano para seguirle. ¡Que vida! La verdadera vida está ausente.
No estamos en el mundo. Voy a donde él va, es preciso.
Y a menudo se encoleriza contra mí, pobre alma.
¡El demonio! Es un demonio, sabéis, no es un hombre!
ARTHUR RIMBAUD
Soy esclava del Esposo infernal, aquel que perdió a las vírgenes locas.
Es ciertamente tal demonio. No es un espectro, no es un fantasma.
Pero a mí que he perdido la cordura, que estoy condenada y muerta
para el mundo, -¡no se me matará! ¡Como describiroslo!
Ni siquiera sé hablar. Estoy de luto, lloro, tengo miedo.
¡Un poco de frescor, Señor, si lo queréis por favor!
Soy viuda... -Era viuda... - pero sí, en otro tiempo, he sido muy seria,
¡ y no he nacido para convertirme en esqueleto!... -Él era casi un niño...
Sus misteriosas delicadezas me habían seducido. Olvidé todo mi deber
humano para seguirle. ¡Que vida! La verdadera vida está ausente.
No estamos en el mundo. Voy a donde él va, es preciso.
Y a menudo se encoleriza contra mí, pobre alma.
¡El demonio! Es un demonio, sabéis, no es un hombre!
ARTHUR RIMBAUD
sábado, 4 de agosto de 2007
Osvaldo Lamborghini
(De “La divertidísima canción del Diantre”)
1El cuerpo tiene un órgano metafórico es el lugar de todas las transmutaciones es el lugar poético por excelencia, el ano en ese sentido que es el lugar donde el niño y la niña se encuentran todavía, subrayando todavía sin el corte, sin la diferencia de los sexos.El lugar metafórico, el ano, mierda, niño, regalo, pene todo es intercambio.Una gran mujer, mujer de Nietzsche, mujer de Rilke, casi mujer de Freud: Lou Andrea Salomé, habló de la vagina como eternamente arrendada al ano.
(Extraído de STEGMANN 533bla´ y otros poemas, Mate, Bs. As., 1997)
clerop
(De “La divertidísima canción del Diantre”)
1El cuerpo tiene un órgano metafórico es el lugar de todas las transmutaciones es el lugar poético por excelencia, el ano en ese sentido que es el lugar donde el niño y la niña se encuentran todavía, subrayando todavía sin el corte, sin la diferencia de los sexos.El lugar metafórico, el ano, mierda, niño, regalo, pene todo es intercambio.Una gran mujer, mujer de Nietzsche, mujer de Rilke, casi mujer de Freud: Lou Andrea Salomé, habló de la vagina como eternamente arrendada al ano.
(Extraído de STEGMANN 533bla´ y otros poemas, Mate, Bs. As., 1997)
clerop
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